Mi primera visita a Fontcalent

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Mi primera visita a Fontcalent

La semana pasada nuestra compañera Isabel Marco fue por primera vez a visitar el taller de corte y confección que el Programa de Reinsercción de Mujeres (PRM) tiene en Fontcalent y en el que colaboramos, nos cuenta una experiencia difícil de olvidar.

Fue mi primera visita a Fontcalent, había oido hablar de ella a través de los proyectos de PRM y A Puntadas, además de visto fotos de Juan Perán y Antonio en anteriores visitas que habían realizado, pero esta experiencia no tenía nada que ver con lo que yo me imaginaba. Después de atravesar muchas puertas y un intenso control de seguridad llegamos a una sala con grandes ventanales y algo deteriorada, las chicas nos recibieron con abrazos y alegría, a mí no me conocían pero cuando sabían que venía de la fundación Juan Perán – Pikolinos se ponían muy contentas y me daban saludos y recuerdos para Juan y Antonio. No esperaba este recibimiento y aún menos la alegría de vernos allí.

El acto fue sencillo pero muy bonito, ellas querían mostrarnos su trabajo y hablar de como se sentían en el Taller de Corte y Confección. Muchas de ellas llevaban prendas hechas por ellas mismas y se mostraban orgullosas de ellas mismas. Rosa Escandell, quien comenzó con todo esto, dijo unas palabras donde recordaba los inicios del taller y como gracias al tesón del su director pudieron implantarlo y conseguir que varias mujeres comenzarán a ir asiduamente a clase. Este año, además, era especial, habían comenzado dos chicos, que con mucha maña habían hecho varias prendas, uno de ellos un par de camisas muy bien hechas. Pero el colofón llegó cuando nos mostraron los trajes de alicantinos que habían hecho ellos mismos con telas donadas para la ocasión. Eran preciosos y tenían hasta el mínimo detalle. Nos contaron como uno a uno, habían hecho todas las partes: el chaleco, la falda, la bajera, la camisa con todas las puntillas, etc. Todo muy cuidado.

Nos hicimos muchas fotos, y los “modelos” posaban con sus atuendos muy contentos por el trabajo bien hecho y el reconocimiento. Durante la merienda charlamos animadamente con ellas y nos enseñaron sus libros con sus confecciones y las fotos de su trabajo. Por unas horas nos olvidamos donde estabamos y parecía que el tiempo se había parado, pero cuando ya era bien de noche oimos golpes en la puerta. Eran las otras mujeres que querían entrar en nuestra habitación, donde había comida, risas y gente nueva, y así acabo la fiesta. Volvimos a pasar puerta tras puerta y nos despedimos de ellas sabiendo que volverían a sus habitaciones, su rutina y pensando en volver a empezar  en enero ese Taller de Corte y Confección que tanto les llena de vida.”

Muchas gracias a Rosa por invitarnos otro año más  a compartir este momento junto con Demetrio y Carmen, Director y Psicóloga de Fontcalent, con Conchi, la profesora del Taller de Corte y Confección que con tanto esmero ha enseñado a los chicos y chicas y sobretodo por poder charlar y conocer a Marisol, María, Cristina, Juanjo y todas las chicas que por mi falta de memoria no recuerdo su nombre pero que espero pronto puedan tener una vida fuera de esa prisión y así comenzar una nueva historia de la mano de PRM.