Un coche que puede salvar muchas vidas

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Un coche que puede salvar muchas vidas

Seis entidades y empresas han colaborado para la compra de un vehículo para la Asociación Ilicitana contra la Violencia de Género (AIVIG) y es por eso que ayer su presidenta, Marina Marroquí, las reunió a todas para mostrar su agradecimiento. Fundación Juan Perán – Pikolinos, Fundación Manuel Peláez, Fundación Pascual Ros Aguilar, TEMPE, Fundación Esperanza Pertusa y Automóviles Crespo no lo dudaron un momento cuando Marina les planteó su necesidad; tener un vehículo para poder desplazarse por toda España para impartir charlas y talleres sobre igualdad y Violencia de Género, hasta ahora estaba utilizando el suyo propio y ya después de varias reparaciones se rompió, por lo que desplazamientos a determinadas zonas de España como son Murcia o Andalucía tuvo que paralizarlas hasta poder solucionar este problema.

Durante esta reunión, improvisada en la Tienda Pikolinos – Martinelli, Marina nos contó su trabajo, al cual tan solo en  un año había llegado a 12.000 personas, y un dato que nos sorprendió a todos: en todas las charlas y talleres que había impartido nunca se había ido sin que una mujer le contase que estaba viviendo una situación de violencia de género. Marina no solo imparte charlas en asociaciones, universidades o institutos sino también en cuerpos de seguridad del estado y sanitarios que tienen que tratar con mujeres víctimas y les enseña a como atenderlas de la mejor manera posible ya que las mujeres se encuentran en una situación muy vulnerable, muchas veces no entienden que deben denunciar y en muchos casos son cuestionadas, por lo que el trabajo se hace más complicado si no existen unos protocolos adecuados.

La prevención y detención precoz son fundamentales, ya que cuanto antes se salga de esa situación más rápida será la curación, pero para ello necesitamos gente como Marina y su asociación, que además también ofrecen ayuda directa a mujeres en Elche y alrededores, ya son cerca de 100 mujeres que se han acercado a su sede y han sido atendidas por el grupo de personas voluntarias que forman parte de AIVIG.