Creativos, vendedores y dibujantes de sonrisas

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Creativos, vendedores y dibujantes de sonrisas

Como anunciamos hace  unos días, durante la comida del Grupo Pikolinos se realizó el mercadillo solidario, en el que los propios colaboradores pudieron adquirir bolsos y complementos de Pikolinos y Martinelli.

Para que el mercadillo funcione correctamente, algunos colaboradores del Grupo Pikolinos se ofrecen como voluntarios. Un ejemplo de ello son nuestras compañeras de Marketing, Raquel y Cristina, que nos ayudaron para que todo saliera a la perfección.

«Dice el lema de nuestra Fundación que Ayudar… es vida. Y dice la máxima de nuestro equipo que: Compartir es vivir. Así que hay momentos en el año que los creativos de Marketing dejamos de lado los teclados, las pantallas y las cámaras y nos ponemos a trabajar un poquito en lo que más importa: ayudar a quienes lo necesitan compartiendo momentos juntos. Y es que, hay ocasiones en el año en las que todos los empleados de Grupo Pikolinos piensan en la fiesta que viene, en el outfit que llevarán ese día o los chistes que contarán. Nosotros, pensamos en cómo sorprenderles, qué preparar y cómo convertir esas horas en un momento memorable. Y, a lo largo de esas horas, hay siempre un ratito en el que todos los compañeros pasan por nuestro Mercadillo Solidario. Ese rincón hace felices a muchas personas, más de las que parece. Trabajadores del Grupo Pikolinos que pueden hacerse con complementos de nuestras marcas a precios muy asequibles, productos de otras temporadas, modelos con leves taras insignificantes o prototipos que nunca llegaron a colección y que nuestro equipo luce con orgullo. Por eso decimos que ese mercadillo hace felices a muchas personas. Porque es una felicidad en cadena, dado que el dinero recaudado se destina a diferentes causas de nuestra Fundación Juan Perán-Pikolinos y hace posible más ayudas, más convenios y más sonrisas.

Y ¿cómo lo vivimos en Marketing? Con mucha alegría. En esos días, todos somos el equipo Fundación. Preparamos productos, etiquetamos precios, envasamos, trasladamos, montamos, asesoramos y vendemos. Nos ataviamos con chalecos reflectantes, con los labios pintados bajo las mascarillas y, ahí abajo, esbozamos una sonrisa mirando de reojo a Antonio Perán, nuestro entrañable director de la Fundación Juan Perán-Pikolinos que no abandona su puesto, no deja de animar, de agradecer y de imaginar en la cantidad de alegrías que vamos a repartir con esta recaudación, con el esfuerzo de todos y con la ilusión compartida. Porque, efectivamente, Ayudar es vida. Compartir es vivir y dibujar sonrisas, es lo que mejor sabemos hacer en este nuestro humilde equipo de Marketing.»

Queríamos trasladar la experiencia de nuestras compañeras a través esta web y aprovechar esta publicación para volver a agradecer a todas aquellas personas que durante unos días se sumaron al Equipo de la Fundación. GRACIAS.